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Película The Backrooms rompe récords: el horror de internet conquista el cine

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Película The Backrooms rompe récords: el horror de internet conquista el cine

El fenómeno de la cultura digital ha alcanzado un hito sin precedentes en la historia de Hollywood. Lo que comenzó como una misteriosa imagen de baja resolución en un rincón oscuro de internet se ha transformado en un gigante de la taquilla global. La película The Backrooms, dirigida por el joven prodigio de YouTube Kane Parsons (conocido mundialmente como Kane Pixels) y distribuida por el aclamado estudio A24, ha superado oficialmente la asombrosa marca de los 301.8 millones de dólares en recaudación mundial. Este logro comercial no solo representa un éxito rotundo para una producción de bajo presupuesto, sino que marca la consagración definitiva del creepypasta y el horror analógico de internet como un pilar fundamental del cine contemporáneo.

Con un presupuesto de producción de apenas 10 millones de dólares, financiado de forma conjunta por A24 y Chernin Entertainment, la rentabilidad de este proyecto ha dejado atónita a la industria cinematográfica tradicional. En una era donde las superproducciones de franquicias consolidadas sufren para recuperar sus enormes inversiones, este largometraje de terror psicológico y ciencia ficción demuestra que la audiencia moderna tiene un apetito insaciable por narrativas frescas, nacidas del folclor digital y ejecutadas con una visión artística singular.

De la arqueología de internet a la consagración comercial

Para entender el impacto cultural de este estreno, es necesario remontarse a la arqueología profunda de la red. El mito original de los Backrooms nació el 12 de mayo de 2019, cuando un usuario anónimo publicó una imagen mundana, pero profundamente inquietante, en un foro paranormal de 4chan. La foto mostraba una oficina vacía con alfombras húmedas, paredes cubiertas de un papel tapiz amarillento y el zumbido ensordecedor de luces fluorescentes defectuosas. La descripción adjunta advertía sobre el peligro de hacer “noclip” (un término del desarrollo de videojuegos que refiere a atravesar las barreras físicas del entorno) fuera de la realidad, quedando atrapado en un laberinto extradimensional infinito y carente de sentido.

Este concepto de “espacios liminales” —lugares de transición que resultan familiares pero que, al estar desprovistos de personas, generan una profunda angustia existencial— se expandió de manera orgánica y descentralizada a través de miles de internautas. Sin embargo, fue Kane Parsons quien, en enero de 2022 y con tan solo 16 años, revolucionó la mitología al subir a su canal de YouTube el cortometraje The Backrooms: Found Footage. Grabado con una estética hiperrealista de cinta VHS retro y renderizado en Blender, el video acumuló decenas de millones de visitas, atrayendo la atención de titanes de la industria cinematográfica como James Wan (Atomic Monster) y Shawn Levy (21 Laps Entertainment), quienes de inmediato se ofrecieron a respaldar al joven director en su salto a la pantalla grande.

Argumento y misterio: ¿De qué trata la película The Backrooms?

El guion cinematográfico, desarrollado por Will Soodik a partir de un borrador de Roberto Patino, toma la premisa abstracta del internet y la dota de un núcleo dramático sólido y devastador. La película The Backrooms sigue la historia de Clark, interpretado de forma magistral por el nominado al Óscar Chiwetel Ejiofor. Clark es el dueño de una tienda de muebles usados en San Jose, California, cuya vida se desmorona lentamente debido a problemas financieros. Su destino cambia por completo cuando un fallo eléctrico recurrente en el sótano de su negocio revela un portal interdimensional invisible que conduce directamente al laberinto de oficinas infinitas.

Abrumado y confundido, Clark comparte este inquietante descubrimiento con su terapeuta, Mary Kline, interpretada por la destacada actriz noruega Renate Reinsve. Inicialmente, Mary asume que las descripciones de Clark sobre pasillos interminables de papel amarillo son el resultado de un colapso psíquico grave. Sin embargo, cuando Clark desaparece misteriosamente y le envía un mensaje distorsionado pidiendo auxilio, Mary decide descender al sótano de la mueblería. Al cruzar el umbral, se adentra en un entorno que desafía las leyes del espacio y el tiempo, iniciando una carrera contrarreloj para rescatar a su paciente mientras es acechada por entidades cuya naturaleza resulta incomprensible.

El terror de la “física rota” y la criatura “Pirate Clark”

A diferencia del cine de terror comercial que abusa de los sobresaltos repentinos (jump scares) y la violencia gráfica, la película se enfoca en el desgaste psicológico de la desorientación espacial. La tensión dramática se complementa con la participación de Mark Duplass como Phil, un misterioso personaje atrapado en los niveles intermedios del laberinto, y de Finn Bennett como Bobby Franklin.

El gran acierto del largometraje radica en su antagonista principal, denominado “Pirate Clark”. En lugar de recurrir por completo a efectos generados por computadora (CGI), el director Kane Parsons contrató a Robert Bobroczkyi, un exjugador de baloncesto de 7 pies y 7 pulgadas de estatura (2.31 metros), para interpretar físicamente a la criatura. El físico imponente y los movimientos orgánicos, desgarbados y perturbadores de Bobroczkyi otorgan al monstruo una presencia tangible que evoca el “valle inquietante”, provocando que cada aparición en pantalla se sienta auténticamente peligrosa y real.

Detrás de las cámaras: Un triunfo técnico de bajo presupuesto

La hazaña comercial de esta producción es objeto de estudio en los círculos financieros de Hollywood. Al recaudar más de 300 millones de dólares a nivel global, se ha convertido en el estreno más taquillero en toda la historia de A24, superando con creces el récord que ostentaba la ganadora del Óscar Everything Everywhere All at Once ($147 millones de dólares).

A continuación, se presentan los datos clave del rendimiento comercial y de producción de la obra:

  • Presupuesto neto de producción: $10,000,000 USD.
  • Recaudación en la taquilla doméstica (EE. UU. y Canadá): $175.1 millones de dólares.
  • Recaudación en la taquilla internacional: $126.7 millones de dólares.
  • Recaudación global acumulada: $301.8 millones de dólares.
  • Debut de estreno (primer fin de semana en EE. UU.): $81.46 millones de dólares (estableciendo un récord absoluto para el estudio).
  • Duración del rodaje: Filmada entre julio y agosto de 2025 en locaciones de Vancouver, Canadá.

El diseño de producción y el sonido como personajes

La inmersión visual de la película fue posible gracias a la construcción de un monumental set físico de 30,000 pies cuadrados en Vancouver, diseñado específicamente para imitar la repetición matemática y claustrofóbica de los Backrooms. El director de fotografía Jeremy Cox y el editor Greg Ng trabajaron en estrecha colaboración para recrear la angustia espacial utilizando cámaras de cine de alta gama modificadas con lentes vintage, logrando una textura de imagen que transita de manera imperceptible entre la claridad cinematográfica contemporánea y la distorsión analógica del video casero.

El diseño sonoro, a cargo de Edo Van Breemen y el propio Kane Parsons, merece una mención aparte. El sutil y persistente zumbido de los transformadores de las luces de oficina actúa como un elemento narrativo constante que altera el estado mental tanto de los personajes como del espectador. El silencio prolongado se interrumpe únicamente por los siseos distantes y el eco de los pasos sobre la alfombra húmeda, creando una atmósfera sonora de asfixia y desamparo constante.

La democratización de la propiedad intelectual

El arrollador éxito de taquilla de este film marca un punto de inflexión en la relación de Hollywood con la creación de contenido digital. Tradicionalmente, los grandes estudios cinematográficos dependían de propiedades intelectuales convencionales —como cómics, novelas o videojuegos de marcas establecidas— para asegurar la inversión del público. La transición exitosa de un meme descentralizado de 4chan al cine comercial demuestra que el folclor del internet posee un valor narrativo y una base de fanáticos sumamente leal capaz de movilizar las taquillas mundiales.

Con solo 21 años al momento del estreno masivo de su ópera prima, Kane Parsons se ha convertido en el director más joven en liderar una taquilla global de primer nivel, desafiando las estructuras jerárquicas clásicas de la industria. La audacia de A24 al entregarle las riendas de un presupuesto millonario y un elenco de primer nivel a un cineasta que perfeccionó sus habilidades en su habitación usando software de libre acceso como Blender, pavimenta el camino para una nueva generación de directores nacidos del ecosistema digital.

Conclusión: El amanecer de una nueva era cinematográfica

La consolidación comercial de este proyecto no solo ha alterado las proyecciones financieras de A24 —obligando al estudio a extender la ventana de exhibición en salas de cine antes de su lanzamiento en plataformas de video bajo demanda—, sino que redefine los límites del cine de terror contemporáneo. Lo que antes se consumía en pantallas de teléfonos móviles a altas horas de la madrugada, hoy llena salas de cine enteras bajo una experiencia comunitaria de pavor existencial.

Al final del día, el laberinto infinito de los Backrooms no nos aterra por los monstruos que habitan en la oscuridad, sino por la posibilidad de que nuestro entorno cotidiano se quiebre, dejándonos atrapados en el vacío estéril y desinteresado del espacio liminal. Esta producción cinematográfica ha demostrado que los miedos colectivos de la era del internet no solo son reales, sino que tienen el poder de gobernar la cultura popular global y el futuro del séptimo arte.

TN

Escrito por

TempMail Ninja

Experto en privacidad digital y seguridad en línea. Apasionado por crear herramientas que protejan la identidad de los usuarios en internet.